Separamos la propiedad que te gusta de la inversión que realmente estás evaluando.
No analizamos solamente cuánto cuesta. Revisamos qué tendría que ocurrir para que esa compra funcione conforme a tu objetivo.
Tu objetivo
Renta, uso familiar, retiro, reventa, conservación patrimonial o una combinación. El mismo inmueble puede verse distinto dependiendo de para qué lo compras.
Precio y condiciones conocidas
Revisamos precio pedido, forma de pago, etapa de negociación y otros datos que influyen en cuánto capital necesitarías comprometer.
Ingresos esperados
Analizamos renta proyectada, tipo de ocupación, uso propio y otros ingresos estimados, distinguiendo datos disponibles de simples supuestos.
Gastos que reducen el resultado
Consideramos mantenimiento, cuotas, administración, reparaciones, vacancia, servicios, predial y otros costos conocidos o previsibles dentro de la información disponible.
También revisamos la operación práctica y los escenarios de salida: quién administraría, cómo se atendería desde Estados Unidos y qué tendría que ocurrir si después quieres vender, conservar, cambiar de uso o dejar de rentar.