Hechos, daños, evidencia y posibles responsables: esto es lo que analizamos.
La consulta no parte de asumir que existe una indemnización. Parte de entender qué puede sostenerse con la información disponible y qué necesita revisarse con mayor profundidad.
Cronología y conexión con México
Revisamos dónde y cuándo ocurrió el hecho, cómo se desarrolló, qué reportes existen y qué conexión jurídica tiene el accidente con México.
Daños y evidencia disponible
Ordenamos las lesiones o daños reportados, gastos, pérdidas y documentos disponibles, junto con fotografías, videos, reportes, comunicaciones o datos de testigos. Esto permite detectar faltantes sin fijar una indemnización definitiva.
Personas, empresas, seguros y otras partes
Identificamos quiénes podrían intervenir según los hechos: particulares, empresas, propietarios, operadores, aseguradoras, autoridades u otros terceros. Identificar a alguien como posible participante no significa declarar su responsabilidad.
Ofertas, documentos y urgencias visibles
Revisamos ofertas, finiquitos, liberaciones, comunicaciones de aseguradora y otros documentos relevantes, además de señales de urgencia como un plazo cercano, riesgo de pérdida de evidencia o necesidad de un especialista.
La Consulta Profesional no presenta la reclamación, no negocia, no realiza peritajes y no incluye representación. Si después se requiere alguno de esos alcances, se define y contrata por separado.