Cada expediente necesita una estructura documental propia.
Durante la Consulta Profesional identificamos cuatro elementos para determinar el alcance de la reconstrucción.
Finalidad del expediente
Definimos para qué necesitas organizar la documentación, qué asunto corresponde atender y quién utilizará el expediente.
Fuentes, periodos y volumen
Identificamos de dónde provienen los archivos, qué fechas abarcan, cuántos documentos existen y cuáles presentan problemas de legibilidad o contexto.
Cronología y versiones
Revisamos las relaciones visibles entre fechas, documentos y acontecimientos, identificando duplicados, versiones distintas y periodos con información incompleta.
Estructura y entrega necesaria
Delimitamos qué organización documental conviene: inventario, carpetas digitales, índice, cronología, matriz de periodos y relación de faltantes, según corresponda.
Alcance profesional: la consulta permite delimitar el trabajo. La organización y entrega completa del expediente corresponde a la integración posterior, si es contratada. La obtención de documentos faltantes, las certificaciones y los dictámenes especializados tienen alcance independiente.