Ordenamos el punto de partida fiscal de tu propiedad.
No revisamos solamente si tienes RFC. Miramos al propietario, el inmueble, la forma de cobro y la operación que vas a iniciar.
Tus datos fiscales disponibles
Revisamos RFC, Constancia de Situación Fiscal, CURP cuando corresponda, domicilio fiscal y datos que puedan estar incompletos o desactualizados.
La propiedad que vas a rentar
Revisamos dirección, municipio y estado, tipo de inmueble, uso previsto y datos documentales disponibles para identificar correctamente la renta.
Cómo vas a cobrar
Revisamos monto, periodicidad, depósito, forma de pago, fecha prevista de inicio y la manera en que esperas recibir los ingresos.
Qué documentación puede necesitarse después
Identificamos si el inquilino será persona física o empresa, si solicita CFDI y si el caso apunta hacia facturación mensual, contrato, control fiscal, RFC/Constancia o intervención de contador o fiscalista.
La etapa posterior puede entregar un checklist fiscal-documental personalizado, faltantes visibles y una ruta de siguientes pasos. No incluye declaraciones, cálculo definitivo de impuestos, contabilidad, emisión mensual de CFDI ni representación ante SAT.