RFC, CURP y Constancia no son lo mismo. Revisamos qué necesita realmente tu trámite.
Partimos de lo que te están solicitando y de la información que ya tienes para determinar si procede una gestión estándar o hace falta resolver algo adicional.
Para qué necesitas el RFC o la Constancia
Identificamos el trámite concreto, quién solicita el documento y cualquier instrucción, requisito o fecha límite que debamos considerar.
Tus datos personales y fiscales
Revisamos nombre, CURP, RFC cuando se conozca, fecha de nacimiento, domicilio y cualquier diferencia visible que pueda afectar la gestión.
Lo que ya tienes disponible
Revisamos identificaciones, constancias anteriores, acuses, capturas, comprobantes y cualquier información relacionada con el trámite.
Si tu caso es estándar o necesita otra ruta
Determinamos si puede continuar con la gestión incluida o si primero requiere corrección de datos, regularización, e.firma, cita, obligaciones fiscales u otro servicio.
La meta es que sepas qué necesitas resolver antes de perder tiempo intentando una gestión que no corresponde a tu caso.