Traducir el texto no siempre es suficiente. El documento debe prepararse para el uso que tendrá.
La Consulta Profesional permite revisar el documento y el requisito antes de definir qué modalidad debe cotizarse.
El documento completo
Revisamos tipo de documento, páginas, legibilidad, sellos, anotaciones, reversos y otras características que puedan afectar la traducción.
Dónde se utilizará
Identificamos la institución, agencia, abogado, escuela, banco, corte, empleador u otro tercero que recibirá el documento.
Qué requisito te solicitaron
Revisamos el correo, checklist, instrucciones o información disponible para distinguir entre traducción certificada, notarización, apostilla, perito u otra exigencia.
Qué modalidad y alcance corresponden
Determinamos si el documento puede manejarse como traducción certificada estándar o si necesita un proveedor, formalidad, formato o cotización especial.
El objetivo es contratar la traducción adecuada para el requisito disponible, no agregar formalidades que quizá no necesitas.