Documento, destinatario y requisitos. Cuatro puntos antes de traducir.
Durante la Consulta Profesional evaluamos los elementos necesarios para determinar qué traducción puede prepararse.
El documento original
Identificamos qué documento necesitas traducir, quién lo emitió y cuál es su extensión. Revisamos si la copia es legible y si incluye páginas, reversos, sellos, firmas, notas, tablas y anexos relevantes. Esto permite identificar faltantes antes de realizar la traducción.
El uso y la institución receptora
Revisamos para qué utilizarás el documento y ante quién será presentado. Puede tratarse de una notaría, autoridad, escuela, banco, juzgado, aseguradora o una operación documental en México. También identificamos el estado o municipio relacionado y las instrucciones que hayas recibido.
La modalidad de traducción
Evaluamos si el documento puede utilizar una traducción profesional estándar o si existen requisitos de certificación, perito traductor, ratificación o alguna otra formalidad. Cuando también se menciona una apostilla, revisamos cómo encaja dentro de la ruta documental. La modalidad definitiva depende de las exigencias de la institución receptora.
La extensión y las condiciones de entrega
Revisamos cantidad de texto, terminología especializada, formato requerido y fecha de entrega solicitada. Con esa información puede definirse una cotización para la traducción posterior, incluyendo posibles necesidades de especialistas o servicios externos.
Alcance profesional: la consulta determina la ruta documental. La traducción se contrata después, y cualquier certificación, perito, apostilla o formalidad adicional requiere confirmación de alcance y costos.